- CUARTA PARTE -
EL ARTE DE SER POSITIVO
"EL ESTUDIANTE ESPIRITUAL"

Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 25 de abril de 2010
Los estudiantes espirituales o discípulos de los tiempos antiguos, en primer lugar se hacían a si mismos invencibles meditando, luego vivían apegados a las sabias enseñanzas de los Maestros Ascendidos y jamás se dejaban derrotar por los problemas. Y si algo negativo les acechaba, entonces aguardaban un momento de vulnerabilidad por parte de las circunstancias negativas y actuaban proactivamente.
Jamás el Estudiante Espiritual ha de olvidar que la invulnerabilidad depende de él mismo, pero no debe olvidar que la vulnerabilidad de los problemas negativos no son sus asuntos, por lo que no debe perder tiempo y fuerza en esto.
De esto puede deducir el Estudiante Espiritual que quien es muy diestro en la práctica de la Enseñanza Espiritual, en la vida puede hacerse a si mismo invencible, pero no es seguro que sea capaz de hacer que las cosas negativas de este mundo sean vulnerables, por lo tanto nunca pretenderá estados vengativos y concertados para generar tal situación, ya que esto equivaldría a pasarse al lado negativo de su esfuerzo, fortaleciendo aquello que quiere desterrar.
Dicho de otra forma: el Estudiante Espiritual puede saber cómo vencer a todo lo negativo, pero esto no significa necesariamente que vaya a vencer. Por lo tanto deberá en todo momento mantenerse alerta y en la Practica de la Presencia de Dios, ya que lo negativo jamás duerme.
El Estudiante Espiritual debe ante todo sostenerse en la Luz de su Presencia Yo Soy cuando vea que no puede con lo negativo, y atacar positivamente quitándole poder a todo lo negativo cuando pueda vencerle.
El Estudiante Espiritual se defiende sosteniéndose en la Luz de su Presencia Yo Soy, cuando siente que sus fuerzas son inadecuadas; y le quita poder a todo lo negativo, oscuro, falso y mentiroso, cuando su fuerza es abundante.
Aquellos Estudiantes Espirituales despiertos y ágiles en la Enseñanza Espiritual, se sostienen y se defienden de toda cosa menor que la Luz de Dios a si mismos con los Siete Poderosos Aspectos de Dios; aquellos que lo son en servicio caen como un relámpago de bendiciones desde el cielo cuando alguien necesita de su auxilio.
Por tanto, aquellos Estudiantes Espirituales hábiles en sostenerse en la Enseñanza Espiritual, son capaces tanto de protegerse a si mismos como a proteger a los demás y lograr una victoria aplastante ante todo lo negativo.
Al cuidado de la vanidad y el orgullo siempre debe estar vigilante el Estudiante Espiritual, para que no le posea. Y saber que prever algo negativo que un hombre que no posea la Enseñanza Espiritual puede prever, no es señal de excelencia y mucho menos es el espíritu que anima a la Enseñanza Espiritual.
No debe importarle sus triunfos en la vida y si es aclamado como un triunfador, ya que sostener una hierba seca caída no requiere tener fuerza, así como distinguir la noche del día, no es prueba de CORRECTO DISCERNIMIENTO, oír como alguien grita no es muestra de oído agudo. Así que, en todo momento se ha de cuidar de parecer muy adelantado e inalcanzable para los demás, porque la medida de su humildad es la misma en que es de fácil acceso para todos. Más alto más cerca, más cerca más disponible y más disponible más adaptable.
En los tiempos antiguos, aquellos Estudiantes Espirituales o discípulos que eran llamados “hábiles en el arte de ser Positivo” conquistaban situaciones negativas que a otros les parecían imposibles e inconquistables.
Y las victorias conseguidas por uno de esos “Maestros de Sabiduría” no significaban ni reputación de sabiduría ni coraje meritorio, pues salían victoriosos de todo lo negativo sin riesgos y permanecían inmutables ante la adulación.
Sin los riesgos de la vanidad y la supuesta fama se consigue la victoria: una situación negativa ya derrotada, se puede volver a conquistar sin la necesidad de planificar decretos, invocaciones y afirmaciones, solo vasta la actitud positiva para vencer. Esto se debe a la memoria permanente de la Conciencia Positiva.
Por lo tanto, el Estudiante Espiritual hábil en la Enseñanza Espiritual, toma posición en la que no puede ser derrotado por nada que sea menor que la Luz de Dios que nunca Falla. Y no pierde jamás la oportunidad de vencer a lo negativo para quemar, consumir transmutar todo su núcleo, memoria y record, con la Llama Violeta Transmutadora.
Un Estudiante Espiritual victorioso busca siempre en donde servir, después que sabe y tiene confianza en la Enseñanza Espiritual que recibió, porque esta seguro que ésta le proporciona siempre victorias en todos los escenarios que la vida le depare. Mientras que quien no la posea, está destinado a la derrota y solo puede mantener la esperanza de vencer en la vida, pero sin ninguna plan y carente de herramientas.
Los que poseen la Enseñanza Espiritual cultivan sus consejos y se adhieren estrictamente a las consideraciones trazadas por esta. De este modo, tienen en su poder el control de los acontecimientos y circunstancias de la vida.
Los elementos del arte de ser positivo son: la medida del problema; segundo la estimación de las cantidades de problemas que se tienen; tercero los cálculos de estos; cuarto las comparaciones con los demás problemas; y quinto, las posibilidades de la victoria sobre ellos. La medida del problema deriva de su causa, si esta es fuerte el problema lo será, y si su causa es débil tendrá un efecto débil, pero la sabiduría dice que se deben tratar con el mismo cuidado, ya que una por su fuerza puede desbordar al Estudiante Espiritual si no la toma con inteligencia y la otra por su naturaleza débil ya que puede engañar al Estudiante Espiritual y desbordarlo igualmente al ser tomada sin discernimiento y cuidado.
Así que las comparaciones se hacen a partir de la causa, la cantidad de fuerza que posee y de los cálculos de las situaciones o problemas, y así se determina la victoria según estas sabias comparaciones. Así pues, un estudiante victorioso no debe olvidar que en todo momento ha de estar en la Practica de la Presencia de Dios, su punto de equilibrio ante todo lo negativo. La causa de los que viven atormentados por los problemas y circunstancias negativas es porque viven en equilibrio contra todo lo negativo.
“Quien en Dios y de sus Santos Maestros vive en correcto apego, y se refugia en la Enseñanza Espiritual se asegura la victoria en la Suprema Iluminación”.