Inicio Actividades de la Escuela Galeria de Fotos Clases Gratis

ESPÍRITU ENVOLVENTE 2011
> Espíritu Envolvente
> Bienvenida al Arcángel Miguel
> Pensamiento Forma

___Meditaciones y Decretos___

>

La Gran Invocación
> Meditaciones Diarias
> Yo Soy Positivo
> Aprendiendo a Precipitar
> Decretos de los Rayos

 

HE AHÍ TU MADRE


Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 8 de mayo de 2011

 

Juan el evangelista, comenta que sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido y subrayando que había culminado su sagrada misión al encomendar su madre a Juan y, en él a toda la humanidad, convirtiéndose ella en Madre de todos, cuando dijo a su madre:

“Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.”

Esta hora señala la “Inmaculada Adopción” de la humanidad por parte de la Madre María como sus hijos, la que antes del calvario solo era la madre de Jesús, bajaba del suplicio siendo la Madre Salvadora de todos los seres humanos, oportunidad en que sus ojos brillaron al observar el porvenir de la humanidad que estaba en sus manos y de la Divina tarea de sostenerle el “Concepto Inmaculado de Perfección” a cada uno de los miembros del género humano, tal como se lo sostuvo a su hijo Jesús.

Llegar a esta instancia de ser la Madre de la Humanidad le tomo un largo aprendizaje a través de las edades a María, en los Templos de los Elementales donde aprendió el Poder de la Concentración, que le permitiría crear una forma perfecta y sostener una Imagen Divina, ya que este aprendizaje seria culminado con la labor divina de sostener el “Concepto Inmaculado” de cada una de los 10 Billones de corrientes de vida que encarnan en la Tierra.

Este fue su aprendizaje oculto, el de sostenerle el Concepto Inmaculado a Jesús, ya que ella se ofreció voluntariamente al Señor Maitreya para preparar un cuerpo para que lo usara Jesús cuando estuviera en la encarnación, sabiendo cuán difícil serian las cosas en el plano físico, más que en los planos internos.

El Señor Maitreya le prometió que le darían una oportunidad, ante la Asamblea de Maestros Ascendidos, para que demostrara lo bien que podría hacer su Misión Divina.

Recordemos que la Misión de María era la de mantener el “Concepto Inmaculado” para Jesús durante su gestación, infancia y a través de su vida cuando estuviera encarnado en la Tierra y peculiarmente durante los momentos de su ministerio.

Por esto las palabras de Jesús cuando dice “He ahí tu madre”, expresan la intención de promover en los seres humanos una actitud de amor y confianza en María, impulsándonos a reconocer en ella a nuestra propia Madre, por el valor, dedicación y amor que demostró en esas horas de difícil prueba, como garantía de que jamás seremos abandonados por su devoción.

UN GRAN GESTO DE SENSIBILIDAD

Por otro lado podemos ver a modo de un gran gesto de sensibilidad humana de parte de Jesús en donde pone de manifiesto su amor inmutable por la mujer que acepto la misión divina de traerlo al mundo, aun cuando sabia lo difícil de la labor y responsabilidad de proteger al Mesías.

No debemos olvidar que esta entrega de su madre a su discípulo era en medio de la aflicción de Jesús, donde se ve el gran gesto de honrar a aquella mujer que llamo madre durante tantos años y que ahora, a los pies de la cruz, sufría junto con Él. Es quizás el gesto de amor y respeto más grande que un hijo pueda darle a su madre, que estando en padecimientos de muerte se preocupe por su seguridad y cuidados, y a la vez una enseñanza para todos los seres humanos en cuanto a honrar a la mujer que lo dio a la luz del mundo.

Así que, quien mejor para consolarla y cuidarla que su discípulo más amado, ese amigo fiel en las buenas y en las malas, el único que se mantuvo firme y valiente cerca de su maestro.

La expresión “Mujer, he ahí a tu hijo” también tiene un valor extraordinario para el estudiante espiritual, ya que Jesús desde lo alto de la cruz, ratifica la maternidad espiritual de María con relación a los seres humanos por todas las generaciones.

Este es el perfecto ejemplo de amor filial dado por el Maestro Jesús que resplandece en el tiempo sin haber perdido su fulgor, ejemplo que todo hijo debe seguir, y cuanto más un estudiante espiritual para con su madre, que nunca debe olvidarse de ella y hacer todas las provisiones necesarias para asegurar su futuro.

María, a la hora en que Jesús pronunció estas palabras, comprendió el sentido de lo que en ellas se proclamaba que seria madre desde ese instante, madre espiritual de Juan y todos los seres humanos. Así, María es por siempre la Madre Amable.

TRAMA DE LUZ

Así que no te olvides de tener tú en el “Día de la Madre” un gran gesto de sensibilidad saludando a tu madre y colmándola de amor y gratitud. No hay ninguna excusa para no hacerlo, ni siquiera si tu madre ya no se encuentra en la encarnación, pues la conexión interna no acaba con su desaparición física, ya que sigues conectado con ella a través de una “trama de luz” que se desprende de tu corazón y el de tu madre.

Esta “trama de luz” comunica tus sentimientos a la que en vida fue tu madre a través de impulsos luminosos que alcanzan cualquier latitud sea interna o externa, visible o invisible, cósmica o terrestre.

Para comunicar tu sentimiento de gratitud y amor a tu madre a través del “Latido Universal” solo tienes que localizar el latido de tu corazón, poniendo la mano derecha sobre tu pecho y luego pensar profundamente en tu madre y darte cuenta que en este mismo instante, estas conectada con ella a través del “Latido Universal” y que estas sintiendo el mismo latido del corazón de luz de tu madre, que lleva la misma pulsación, al mismo tiempo; y que esa pulsación, a esa velocidad, no solamente es la tuya, sino también la de tu madre, y le vas a decir dulcemente y con toda la alegría de tu corazón:

“En el Nombre de la Divina Presencia ‘YO SOY’ en mí, mamita en donde quieras que te encuentres recibe todo mi amor y gratitud por todo lo que por mi hiciste y que Dios el Absoluto te colme de la gloria de su Luz que nunca Falla y te haga sentir lo que te amo, y ponga ante tus ojos un ramo de rosas blancas desprendidas del corazón de la Madre María para ti, en señal de mi eterno amor hacia ti. Gracias Padre, porque ya ha sido hecho”.

ESCUELA METAFÍSICA DE CHILE

t
RETIRO ABIERTO

___Cartas de Shamballa___
> Cartas 1 - 10
> Cartas 11- 20
> Cartas 21 - 30
> Cartas 31 - 40
> Cartas 41 - 50
> Cartas 51 - 60
> Cartas 61 - 70
> Cartas 71 - 79
Escuela Metafísica de Chile - Estado 42 - of. 612 - Santiago Centro
Telefonos: (56 2)716 7413 | Celular: 09 001 4194
grupometafisicodechile@gmail.com