- CUARTA PARTE -
LA MEDITACIÓN A TU ALCANCE
“LA CONCENTRACIÓN”

Por: Fernando Castro.
Santiago de Chile, 30 de Abril de 2010.
Continuaremos con el estudio de los pasos de la meditación que la tradición espiritual de la humanidad nos ha legado hasta el día de hoy, estos son:
- Asana o Postura
- Pranayama o Santo aliento
- Pratyahara o abstracción
- Dharana o Concentración
- Dhyana o Meditación
- Shamadi o contemplación
Y en esta actividad veremos el cuarto paso Dharana que es la concentración no antes de aclarar que la concentración no es atención, ya que prestar atención significa poner todo el entendimiento en algo. Así la mente se fija ya en uno o dos puntos determinados (esta clase, por ejemplo). La atención es una especie de concentración débil.
Como la atención se dirige hacia un punto determinado, los mensajes están canalizados hacia ciertos centros nerviosos. Por tanto, el bloqueo de los demás se realiza inmediatamente. Esto significa que el resto del cerebro duerme.
Es evidente que existen diversos grados de atención, que va desde la atención dispersa, del estudiante distraído, hasta la atención fija, del que escucha atentamente al facilitador con interés en la actividad. Si vamos más allá caemos en la concentración.
LA CONCENTRACIÓN
Veamos ahora lo que es la concentración, la concentración consiste en fijar el pensamiento sin esfuerzo en un punto único: la respiración, por ejemplo. En estos casos la zona del cerebro en actividad es muy reducida, como es natural. Puesto que la atención está fija en un solo punto (un mensaje, por tanto). Por consiguiente, las zonas bloqueadas son muy extensas. Durante una concentración intensa la mayor parte del cerebro duerme.
Esto nos explica porque el estudiante espiritual que se concentra no percibe nada a su alrededor. No se da cuenta de nada porque las zonas bloqueadas de su cerebro son incapaces de recibir otros mensajes (ruidos, radio, palabras). Ahora bien, cuando llevamos la concentración hasta lo patológico, entonces llegamos a la idea fija. Por tanto en la meditación se ha de llevar la concentración en forma controlada o conciente. Por eso es que la concentración se practica una vez se ha desarrollado la atención.
LA CONCENTRACIÓN UNA ACCIÓN FATIGANTE
Todos ya sabemos que la concentración es una acción fatigante, lo cual resulta evidente porque los centros nerviosos en actividad están sometidos a una fuerte excitación. Por consiguiente, se agotan muy de prisa. Por eso vemos que algunos estudiantes de Meditación Vipássana Metafísica en la práctica de la meditación que ceden repentinamente al sueño.
¿Fatiga general? No, sino agotamiento de los centros nerviosos por una gran actividad prolongada.
Por consiguiente, toda concentración debe alternarse con distracciones como por ejemplo: contar las inhalaciones y exhalaciones en grupos de diez. ¿Por qué? Una distracción es evidentemente una circunstancia distinta de la concentración inicial y con esto se impide que el estudiante se duerma.
Es un “mensaje” distinto que se canalizará hacia otros centros nerviosos, los cuales se excitarán a su vez, mientras que aquellos que trabajan durante la concentración entran en reposo y se recuperarán.
LA CONCENTRACIÓN IMPIDE LA LUCIDEZ
¿Que es la lucidez? Es una percepción clara y extensa, una apacible vigilancia que se extiende en múltiples direcciones. Se comprende que esa concentración exija el funcionamiento de gran número de centros nerviosos. El estudiante que se concentra se contrapone a la lucidez. Puesto que las tres cuartas partes de su cerebro están inactivas. Esta es la causa de porque se enseña como un paso en la meditación y no como una finalidad.
La concentración es a veces necesaria, pero es necesaria solo para cuando experimentamos grandes dificultades para la solución de un problema. Así que es bueno saber que concentración significa esfuerzo grande. Esfuerzo grande quiere decir “falta de dominio”. Y esa falta de dominio indica a su vez una falta de soltura y de amplitud de pensamiento. ¿Cual es la conclusión? Que la soltura mental es esencialisima. Puesto que elimina la necesidad de concentrarse. Permite al estudiante hacer juegos malabares con el problema, y permite, lo mismo que la Meditación Vipássana, advertir datos remotos que a él se refieren. Y se reciben sus beneficios como la limpieza de la mente, eliminando “samkharas” o ataduras de atracción y rechazos acumuladas en esta vida y en el pasado.
La soltura evita la fatiga, porque deja abierto un extenso campo de conciencia. Por consiguiente, un gran número de mensajes pueden tocar un cerebro muy despierto, cuya lucidez se extiende a veces hasta el infinito.
EL RAJA YOGA
El Yoga de la mente o Raja Yoga empieza en la concentración, y ésta se funde en la meditación, así que no olvides que la concentración es una etapa de la meditación ya que la meditación sigue a la concentración.
Así tenemos que la concentración es el acto de concentrar la mente, aprendiendo a enfocarla correctamente, como en la CORRECTA ATENCIÓN EN LA RESPIRACIÓN.
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| ESCUELA METAFÍSICA DE CHILE |