LA MEDITACIÓN
(PARA INGRESAR AL CORAZÓN DEL GRAN SILENCIO)

Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 6 de abril de 2010
Cuando el estudiante espiritual ha practicado “Los Seis Pasos de la Meditación” que la Enseñanza Espiritual tradicional ha legado a la humanidad para llegar al autoconocimiento e ingresar al Corazón del Gran Silencio, un conocimiento jamás soñado fluirá en su ser llenándolo de esa gloriosa Luz del Corazón del Silencio o de Vajradhara que es el Buddha más allá de todos los Buddhas; a quien se le dice que es el Buddha Diamantino de la Inmutabilidad Eterna de la Existencia Pura e Imperturbable.
Este conocimiento es de fácil acceso mediante lo único que nos puede llevar algún día a ese espacio sin lugar, sin sitio que se le podría decir la inmensidad del abismo insondable, al Padre Eterno envuelto en su Siempre Invisibles Vestiduras, la CAUSA ETERNA, omnipresente de todo; la incomprensible Divinidad, cuyas invisibles vestiduras son la Raíz Mística de toda la materia y del Universo Manifiesto, al que se puede llegar vía la Meditación Vipássana.
LA RUEDA DE LA VIDA
Así que veamos, la vida avanza y su evolución gira lentamente como una rueda que va batiéndole agua. El hombre, por su equilibrio, y salud psíquica debe ser capaz de dejar resbalar sobre si mismo las circunstancias desfavorables. En cuanto a las circunstancias favorables, requieren ser utilizadas.
Ahora bien, la buena o mala utilización de las circunstancias depende de nuestra lucidez. Y es en este punto en donde “La Meditación Vipássana” aporta lo suyo, la “Lucidez Iluminada”.
Generalmente, quienes son incapaces de utilizar una circunstancia negativa son “esclavos” mentales aquejados de desviaciones internas. La vida es lo que es ni más ni menos y es en esta actitud mental como hay que vivirla, sin calificarla. El “Arte de ser Positivo” tiene la mejor de todas las herramientas a disposición del Estudiante Espiritual, para realizar su vida lo mejor posible conforme a su “Concepto Inmaculado y a su Plan Divino de Perfección” con la practica de la “Meditación Vipássana” que es un estado de Meditación de “Presencia” y de “Presente”, cuyo sentido es OBSERVAR. Esta meditación ayuda como ningún otro método de auto-conocimiento.
Tal como lo señala el Amado Maestro Saint Germain, al decir: “Cuando Yo reconozco quien “YO SOY”, he entrado en el Gran Silencio donde esta la más Grande Actividad de Dios.
Si el Estudiante Espiritual sabe reconocer esto, este reconocimiento le traerá grandes revelaciones si lo acepta gozosamente.
Es por esto que el Maestro Saint Germain señala que una de las cosas más importantes, aún para los estudiantes espirituales más sinceros, es la necesidad de darle tiempo a la meditación por la mañana o por la noche, aquella en que se aquieta la actividad exterior para que la Presencia Interior pueda surgir sin obstrucción. Agrega que meditar significa realmente sentir la Activa Presencia de Dios, por eso, cuando se entra en meditación, no debemos arrastrar las situaciones negativas que nos han atacado hasta el momento, ya que esto tiene una clave que es la siguiente: hay que quitar conscientemente del sentimiento y de la atención todo aquello que pueda perturbar la meditación, pues es una actitud para sentir la Presencia de Dios y no para resolver todas las molestias.
Digamos esta afirmación preferentemente por la mañana y poniéndonos de pie con los brazos en alto y decir en voz alta:
“YO SOY la Presencia llenando mi mundo con Perfección este día”.
Saint Germain dice: que cuando el Maestro Jesús dio aquella afirmación: “Conoced la Verdad y Ella os hará libres”, la intención fue la de reconocer y aceptar la actividad de la “Gran Presencia YO SOY”.
Por eso la Meditación Vipássana nos enseña a examinar atentamente y a comprobar por si mismo y sin los aditivos de la mente la aceptación conciente de que el “YO SOY” es el Primer Principio y que es la Absoluta Seguridad de Liberación, ahora mismo y sin reaccionar, solo mediante la CORRECTA OBSERVACIÓN.
Finalmente el Maestro Saint Germain dice que lo segundo que el estudiante espiritual deba conocer en todo esto es que “YO SOY” es la Activa Presencia que gobierna toda manifestación en su Vida y su Mundo perfectamente. Porque así es como se entra a la verdad que le dará toda la libertad en el CORAZÓN DEL GRAN SILENCIO.
No olvidemos nunca que la felicidad consiste en estar en su sitio.
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