I Parte
SAN BENITO

Por: Fernando Castro.
Santiago de Chile, 23 de enero de 2011.
Siempre es bueno para el estudiante espiritual leer sobre la vida de los santos, lectura que le ha de servir de inspiración de cómo llevar una vida dedicada al servicio de los demás y de cómo debe ser su transitar por el Sendero de Evolución Espiritual. Así que en cumplimiento de estas auspiciosas lecturas veremos brevemente la vida de uno de los santos considerado el iniciador de la vida monástica en occidente, San Benito de Nurcia, llamado así por el lugar de su nacimiento en Nurcia hace aproximadamente 1531 años atrás después d. C.
De San Benito solo se sabe lo que escribió el Papa San Gregorio Magno, basados en los relatos de los discípulos directos del Santo. No obstante la lectura de la narración de una serie de hechos milagrosos ocurridos en su vida le dan al estudiante espiritual la clave de cómo ha de ser su vivir diario en la Presencia de Dios, así como facilitar el conocimiento de la existencia del santo a modo de ejemplo para la humanidad, al mismo tiempo que le entrega un maestro en quien confiar, mentor que participa de los Dones del Espíritu Santo.
San Benito es un ser del Primer Rayo Azul de la Fuerza, Poder y Protección de Dios.
DEDICACION A DIOS
Siendo Benito muy joven y cuando se encontraba estudiando en Roma, decide cambiar radicalmente su vida para dedicarse por entero a Dios y se hace monje. Al inicio de su vida contemplativa, habita en una cueva de la región montañosa de Subiaco, provincia de Roma donde más tarde establecerían varios monasterios con sus discípulos. Años después se traslada a la región de Montecassino, donde funda un nuevo monasterio, en el cual reside hasta su muerte alrededor del año 547 d.C.
COMO LLEGA A SER SUPERIOR
Según cuentan los relatos de su vida que llegó a tener la dirección general de los demás monjes contra su voluntad, pues sucedió que en cierta oportunidad una cantidad hombres, cansados de la corrupción de la ciudad, se fueron los sitios deshabitados de Nurcia a rezar y a hacer penitencia, y al conocer a Benito que ya se encontraba en el lugar dedicado a una vida contemplativa y al darse ellos cuenta de la autoridad espiritual y santidad natural de Benito, siendo más joven que los demás aunque, le rogaron que se hiciera superior de todos ellos. Benito no quería porque sabía que varios de ellos eran gente difícil de gobernar y porque personalmente era muy exigente y de una firme disciplina con los que querían llegar a la santidad y sospechaba que muchos no tenían el temple necesario para los asuntos del alma y que no le iban a obedecer.
Después de muchos ruegos aceptó el cargo de superior y de esta forma con todos ellos fundó allí 12 pequeños conventos de religiosos, cada uno con un superior o abad. El tenía la dirección general de todo.
ATENTANDO CONTRA SU VIDA
Transcurrido el tiempo la poderosa intuición que él tenía sobre la falta de temple y disciplina de aquellos hombres se hizo realidad de una forma cruel ya que estos al darse cuenta se dieron cuenta de que Benito como superior era exigente y no permitía "vivir prendiéndole un vela a Dios y otra al diablo", y que no permitía vivir una vida de retiro en medio de la mentira y sin FIRMEZA DE PROPÓSITO, dispusieron deshacerse de él, acecinándolo con veneno para lo que aprovecharon una oportunidad en una de las cenas grupales y echaron un fuerte toxico en la copa del vino que él se iba a beber. Benito dándose cuenta de esto puso sus manos sobre la copa cerros sus ojos y le dio su bendición, y al momento esta saltó por los aires hecha mil pedazos. Posterior a este hecho se dio cuenta de que su vida corría peligro entre aquellos hombres, y renunció a su cargo, se alejó de allí, junto a sus fieles discípulos Mauro, Placido y otros, entregados al propósito de servir a Dios y se fueron a un escarpado monte conocido como “Monte Cassino” donde más tarde en el año 530 y luego de ayunar por 40 días recibió la inspiración de construir y fundar la famosa “Comunidad de los Benedictinos”, desde donde por tantos siglos han salido santos y misioneros a Expandir los Bordes del Reino de Dios a pueblos y países del mundo entero. Sin embargo de los que atentaron contra la vida del santo jamás se supo.
MILAGROS A GRANEL
San Gregorio Magno señala en la biografía de San Benito que este generaba “milagros a granel”, milagros que son muy inspiradores del PODER DE LA FE EN DIOS, aun cuando algunos son muy graciosos dejan estampados en la retina de la santidad, el PODER DE LA FE EN DIOS, como por ejemplo: “el discípulo que no sabía nadar”.
NO SE NADAR
En una oportunidad uno de sus discípulos llamado Plácido se cayó en un profundo lago y se estaba ahogando. San Benito reacciono tocando fuertemente a su discípulo preferido Mauro y le da la orden de sacarlo diciéndole: "Láncese al agua y sálvelo". Inmediatamente Mauro se lanzó al agua y logró sacarlo sano y salvo hasta la orilla. Y al momento de salir del profundo lago se acordó de que había logrado atravesar esas aguas sin saber nadar y había salvado a otra persona. La obediencia junto al milagroso “toque” del santo le había permitido hacer aquel salvamento milagroso.
LA PIEDRA PORFIADA
Estaban sus discípulos constructores tratando de quitar una inmensa piedra, pero esta no se dejaba ni siquiera mover un centímetro. Entonces San Benito le dice: “si no es por medio de la obediencia que te mueves, entonces será por el Poder de Dios que lo harás” y levanto su mano derecha y bendiciéndola le dice ¡muévete en el nombre de Dios Todopoderoso!, y enseguida la piedra se pudo mover de allí como si no pesara nada.
Este es el porqué en la tradición cristiana hace siglos cuando la gente tiene algún grave problema en su casa que no logra alejar, o mover se consigue una medalla de San Benito y le reza con fe, y obtiene el milagro.
EL DISFRAZADO DE REY
Se cuenta que el terrible rey Totila, estaba invadiendo a Italia, y oyó sobre el poder y santidad de San Benito. Entonces este mandó al jefe de su guardia que se vistiera de rey y fuera con los ministros, a presentarse ante el santo, como si él fuera Totila. San Benito, apenas lo vio le clavo su poderosa vista escudriñadora y le dijo con voz de mando: "Quítate esos vestidos de rey que no son los tuyos". El otro espantado volvió a contarle al rey lo sucedido y este se fue a visitarlo con gran respeto. San Benito al verle le anunció que lograría apoderarse de Roma y de Sicilia, pero que poco después de llegar a esa isla moriría. Y así le sucedió, tal cual.
PEQUEÑO MILAGRO DEL JARRÓN
Sucedió que en una oportunidad al pueblo a donde llegó Benito, realizo un pequeño milagro. Vio a una pobre mujer llorando porque se le había partido un precioso jarrón que no le pertenecía. Benito levantando su mano derecha rezó sobre el jarrón le dio la bendición, y el jarrón volvió a quedar como si nada le hubiera pasado y le dice a la mujer: “ve y devuelve esta hermosa vasija”. Esto conmovió mucho a las gentes del pueblo y empezaron a venerarlo como un santo. Entonces tuvo que salir huyendo para evitar el asedio.
EL MILAGRO DE LOS PANES
Se cuenta que una gran escasez en la región y San Benito mandó repartir entre los pobres todo el pan que había en el convento. Dejando solo cinco panes para todos los monjes, que eran muchos. Los monjes ante tal acción comenzaron a tener miedo de que les faltara para su sustento y al verlos aterrados ante este atrevimiento les dijo: "Ya verán que Dios nos devolverá con la misma generosidad con la que hemos repartido, porque él solo quiere el bien para todos". A la mañana siguiente, sintieron que alguien galopeaba la puerta del monasterio y al abrir no encontraron a nadie, solo había 200 bultos de harina, y nunca se supo quién los envió.
PATRONAZGO
San Benito de Nurcia es el abad, y patriarca de Europa, patrono de los monjes y de los exorcistas. Su fecha es el 21 de marzo, pero por periodo cuaresmal se celebra el día 11 de julio.
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