TRIPERDÓN
PODEROSO ANTIBIÓTICO DE LA CONCIENCIA CRISTICA

Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 26 de diciembre de 2009
El Triperdón es un poderoso antibiótico natural de la Conciencia Cristica de gran espectro para la eliminación del resentimiento, el rencor y el odio, con recubrimiento para el corazón. Es un tratamiento para aplicárselos a todos aquellos que han olvidado que el perdón es un recurso curativo y de aplicación para las heridas del alma.
En su forma metafísica y formulación, encontramos que contiene una alta dosis de Buena Voluntad, Sabias Decisiones y Buen Amor, contenida en tres tabletas de solución inyectable directa a la actitud.
Es la formula perfecta para ser perdonados, pues estimula la voluntad y la capacidad del perdón en el paciente, haciendo que se perdone así mismo, asunto que es vital para la recuperación y curación total de esta apariencia infecciosa del alma.
Produce la curación partiendo de la recuperación del alma gracias a que posee un gran espectro tonificante en el paciente, generando la agradable sensación de libertad por haberse perdonado.
Una vez que ha logrado sanar la propia incapacidad de perdonarse, genera una reacción secundaria no adversa y positiva en el tratamiento, ya que aumenta la capacidad de respuesta al perdón, provocando una sabia reacción a perdonar. Esta es una reacción sumamente esperada, pues indica que el tratamiento esta generando la curación deseada, debido a que con mucha frecuencia se han reportado erupciones del “Yo Personal” al tratamiento.
La erupción del “Yo Personal” rechazando el Triperdón, que por lo general, no se desarrolla dentro de los primeros siete días del tratamiento, puede llegar a cubrir todas las buenas y sabias actitudes de la Conciencia Cristica en forma total, para evitar realizar el perdón, pero esto no se ha de tomar como un fracaso, ya que es solo una reacción al tratamiento que se ha de tomar como normal. Habitualmente, las erupciones del “yo personal” desaparecen en un periodo de tres días a siete días.
Al desaparecer las erupciones del “yo personal” rechazando el Triperdón, se ira notando en el paciente la tendencia al Buen Amor por los colores del alma que se notaran en su rostro, los que Irán en aumento provocándolo a pedir perdón y mejoría en su estado general de animo, sobreviniéndole un acelerado aumento de volver a estar “Encantado de Vivir”, lo que poco a poco se ira estabilizando hasta quedar en su nivel normal.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS
TRIPERDÓN* es un tratamiento de buena generación, propia de la Nueva Era. Se trata de un antibiótico natural de la Conciencia Cristica de amplio espectro ANTIODIO y que sirve incluso para combatir las Siete Pobrezas del “yo personal” que son: la Debilidad, la Ignorancia, el Odio, la Fealdad, la Enfermedad, la Agresividad y el Rencor.
El mecanismo de acción del TRIPERDÓN* es interno, es la inhibición de las Siete Pobrezas LSP presente en aquellas personas que comenzaron sus procesos infecciosos diversos y sin el control de la Conciencia Cristica como: El Resentimiento, el Rencor y el Odio todas enfermedades del alma que no se han combatido. Contra las que el TRIPERDÓN ha demostrado ser altamente eficaz.
Composición: comprimidos: cada comprimido contiene una alta dosis de: Perdonarse, Perdonar y Pedir Perdón.
Su eficacia se ha comprobado en una gran variedad de infecciones sistémicas de la actitud, así como también en la eliminación de las Ocho Causas del sufrimiento y en la Falta de Discernimiento, Incorrecto Actuar, Deseos Inútiles y Falta de Amor, siendo superior a cualquier esfuerzo desplegado en su eliminación.
Indicaciones: combate el RESENTIMIENTO CRÓNICO, y es para aquellas personas que tienen la costumbre de volver a experimentar un sentimiento, especialmente doloroso. Pero es importante entender que generalmente este resentimiento a tratar es en ese sentido sordo, frecuentemente inconciente, de envidia impotente que se manifiesta en criticas, comentarios mal intencionados que tienden a desprestigiar a las personas que ésta enfermedad del alma tiene por objeto del resentimiento.
Posología: voluntad de perdonarse cada 3 horas, de Triperdón* como máximo 4 días.
El Triperdon* combate el RENCOR que es el resentimiento muy arraigado y tenaz. Es el resultado de insistir en mantener los resentimientos guardados y atesorados en nuestro interior, alimentándolos cada día con racionalizaciones que los apoyan y justifican, con la gravedad de que estos terminaran, si no se tratan en un gran odio, lo cual es la última etapa a la que el resentimiento puede llegar.
Dosis en que debe administrarse el Triperdon*, en este caso donde el resentimiento ha empeorado es de: perdonarse y perdonar cada 7 horas, como máximo 7 días.
También el Triperdón combate el ODIO, que es un sentimiento negativo y que ha acumulado la fuerza del resentimiento y del rencor que no se atendieron oportunamente y que se encuentra cargado de una profunda antipatía, aversión, disgusto, enemistad o repulsión hacia una o varias personas, cosas situaciones, así como también se siente el deseo de evitar, limitar o destruir aquello por lo que se siente odio. Es la etapa más grave de la enfermedad, porque ataca al corazón, los pensamientos y los sentimientos, se esta verdaderamente en la oscuridad.
Aquí la dosis recomendada es de: Perdonarse, Perdonar y Pedir Perdón, esto es que se debe administrar completamente el Triperdon y de forman urgente, por 9 días.
Quien se encuentre así de grave deberá considerar “los tres pasos del Triperdon” al momento de iniciar su tratamiento o de lo contrario se estará condenando así mismo a vivir en la ceguera sorda, oscura y sin tacto, que es la perdida de la Luz interior, producto de la infección generalizada del resentimiento, rencor y el odio. En este tratamiento urgente tiene que haber primero un acto de parte del que sufre esta enfermedad, y es la de querer sanarse de esta infección de alto riesgo y mortal para el alma, pues de no querer sanarse, ningún tratamiento funcionará y en ese caso nada se podrá hacer.
Así que, aquel que presente esta apariencia de infecciosa actitud de resentimiento, rencor y odio, tendrá que involucrarse activamente en un acto de verdadera y elegante voluntad para curarse totalmente, ya que el tratamiento con el Triperdón así lo requiere.
TRATAMIENTO
El primer paso consiste en: Perdonarse, que es lo primero que se debe hacer, ya que el acto del arrepentimiento ha de llevar impreso el sentimiento de pesar, debido a que este sentimiento es el dolor del cuerpo mental y si no se siente, entonces el acto de perdonar se vera frustrado, debido a que la conciencia no ha tomado parte en ello, por lo tanto es sabio procurar al momento de perdonarse, el acto del “VERDADERO ARREPENTIMIENTO”, y sostenerse en la FIRME DETERMINACIÓN de no volver a cometer el error y de no condenarse así mismo nunca más.
Nota: esto es importante pues, cuando se ha aprendido a no condenarse a si mismo, también se aprende a no condenar a los demás.
El segundo paso es Perdonar: a todo aquel que necesite de tu perdón y este acto demandara de ti, de un sacrificio meritorio para que puedas curarte y consistirá en que deberás renunciar a obtener satisfacción o venganza por las ofensas recibidas, -no importa lo que te hayan hecho- sea premeditado, por envidia u odio, no importa la causa, en otras palabras lo que si importa es que te olvides total y resueltamente del agravio, sea cual fuere el motivo.
Nota: esto significa que no se traerá al presente las cosas del pasado, así como mantenerse en la FIRME DETERMINACIÓN de no agredir, ni criticar a la persona que te ofendió.
El tercer paso es: Pedir Perdón, asunto que es muy importante solicitarlo, pero solo cuando tu mismo te has perdonado y has dado tu perdón a quien te lo haya solicitado, esta es la llave que abre la puerta al Amor Compasivo y Solucionador de la VIDA.
Así te liberaras del dolor del pasado, del lastre emocional y te devolverá el deseo de ser realmente quien eres.
Es muy importante saber, que el Triperdón no exime de culpa al que ofende, sino que libera al ofendido, ya que surte efecto solo mediante el acto de conciencia de decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma.
DECRETAR EL TRIPERDÓN
Una vez que se ha tomado la decisión de realizar el tratamiento de este poderoso antibiótico natural del la Conciencia Cristica, es indispensable que el que sufre la apariencia de: Resentimiento, rencor y odio, lo decrete, pues no basta que lo piense, sino que lo decrete y diga: “Yo Soy Perdonándome, perdonando y pidiendo perdón”, ya que hay una marcada diferencia entre pensarlo y decretarlo, en realidad el tratamiento debe de ir acompañado del sentimiento, el que se logra perdonándose, además debe tener la libertad de haberse sacado un “peso de encima”, y esto solo se puede obtener perdonando y finalmente, librarse del orgullo, de la tristeza y de la amargura, mediante el acto de pedir perdón.
Para que la ley del perdón se cumpla, decrete:
“Yo conciente de mis actos decreto mi perdón de acuerdo a la medida de mi propia capacidad de perdonar que tenga hacia los demás y que esto haga que se cumpla en mí, la ley del perdón en armonía para todo el mundo, bajo la gracia y de manera perfecta, al momento de pedir perdón. Gracias Padre, porque ya ha sido hecho”.
Para que el tratamiento del Triperdón obtenga la bendición de Dios, decrete:
“Yo ya me perdone, ahora perdono a todo aquel que necesite mi perdón y pido perdón a todos a quienes he lastimado, ofendido o dañado, ya sea de pensamiento, sentimiento, palabras o de acción. Que este acto de perdonarme, perdonar y pedir perdón, se multiplique y se llene del estado de gracia”.
Para no volver a repetir el decreto, diga:
“Yo ya le hice el tratamiento con el Triperdón a esa situación y Dios ya esta actuando allí. Gracias Padre, por que ya se cumplió”.