Primera Parte
URBANIDAD Y BUENOS MODALES
“Saber ser, saber hacer y saber estar”

Por: Fernando Castro
Santiago de Chile, 21 de junio de 2010
El estudiante espiritual debe en todo momento procurar que con su sola presencia siembre alegría y paz, y esto a de lograrlo mediante la practica de la Presencia de Dios que le dará mayor “Presencia Presente” ya que con su propio ser y su elegancia interior desenvuelta contribuye al bienestar y al “Bien - Ser” de los demás.
Su comportamiento ha de caracterizarse siempre por una buena educación, por el deseo de servir, la elegancia, la cordialidad y la simpatía; cualidades que le nacerán de la puesta en practica de la caridad: del amor a Dios “YO SOY” el Absoluto y del prójimo.
Ha de Tener siempre en cuenta que las Rectas Relaciones Humanas es el bien superior al cual debe ceñirse su comportamiento en todo momento y lugar. Jamás deberá el estudiante espiritual equivocadamente identificar la naturalidad y la autenticidad con el desprecio de las formas sociales y llevar un comportamiento trasgresor confundido por el afán de ser “autentico” y así no cumplir con las normas de urbanidad, corrección en el modo de vestir, de hablar, de comportarse en la mesa y en publico, tomando estas normas de urbanidad y buenos modales como falsas y opresoras de la expresión individual. Pues la naturalidad y la autenticidad son propias del Ser y no tienen nada que ver con la falta de diplomacia y cortesía, ni mucho menos con el comportamiento grosero, sino que propicia la alegría de vivir en armonía con vivacidad, optimismo y sin violencia.
Estas son como la alegría, expresiones de un equilibrio físico, emocional, y mental. Así como de una inteligencia despejada y clara.
No olvidemos que la alegría es un atributo de la serenidad, cualidad que a de llevarse siempre en todo momento. Y ha de llevarse con elegante talle, figura y disposición del cuerpo y consideración de estar siempre delante de Dios en todo momento. En esto es muy importante “Saber Ser” para saber estar. Y si por alguna razón se perdiera el “Saber Ser”, acójase quien padezca tan accidentado olvido del propio sentimiento de pertenecerse, acogerse a la regla del “Saber Estar” para recobrar la presencia y con esto la urbanidad y los buenos modales.
Para ello es necesario tener siempre presente la regla simple del buen comportamiento: “Saber ser; saber hacer y saber estar”.
Esto es que lo primero que tiene que ser un estudiante espiritual es ser persona. Hombre o mujer pero muy distinguido en la vida social, con mucha capacidad, buena disposición y prudencia en el trato, lo que conlleva el respeto y la practica de las buenas costumbres. Producir algo provechoso en bien de los demás y, a continuación, deberá “Saber Estar” que es saber relacionarnos con otra persona u otras personas y esto se comienza por desenvolver una cualidad del amor que es la tolerancia, es decir, que deberá como estudiante espiritual hacer el esfuerzo importante para tratar de verse en el lugar del otro o ponerse en el mismo sitio. Ello lo llevara a la posibilidad de poder comprenderle mejor desde su interior y, al mismo tiempo, poder adoptar sus propios puntos de vista.
No debe olvidar el estudiante espiritual que los buenos modos humanizan el trato social, debido a que dignifican a la persona humana ya que fomentan el espíritu de la Buena Voluntad Mundial formando lazos firmes con hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo.
Es por esto que el estudiante espiritual debe procurar que las buenas costumbres no se queden solo en simples actos de manifestación externa, sino que reflejen un estilo de vida, el cual surge con naturalidad y espontáneamente debido a que posee un concepto elevado y objetivo de la dignidad humana. Y es en esto en donde debe detenerse a meditar profundamente ya que las buenas costumbres son, a la vez, una manifestación de la cultura y de la elegancia, ambos elementos esenciales en una educación digna de la persona humana y cuanto más de aquel que trabaja en los objetivos de difundir la Buena Voluntad Mundial, como miembro del Grupo de Servidores del Mundo.
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