MEDITACIÓN VIPÁSSANA METAFÍSICA
EL SUPREMO ESFUERZO
DE DARNOS CUENTA DE LAS COSAS
Por: Fernando Castro.
Santiago de Chile, 10 de Octubre de 2008.
Al comenzar a trabajar la Meditación, apoyados por el libro “Vipássana” de Rubén Cedeño, comenzamos a descubrir lo importante de la observación, tanto por lo que en el libro se dice de esta cualidad por desarrollar que; “es la vivencia plena de la auto-observación directa de la realidad que hay en nosotros y nos rodea”, Así como poco a poco se va uno dando cuenta mientras avanza en el empeño de lograr meditar y junto con esto ampliar la conciencia. Esto nos ayuda a no ser dirigidos por las fuerzas de nuestro subconsciente, por los complejos, represiones, agresividades y la búsqueda de compensaciones.
Salir de todo esto esta en realizar el supremo esfuerzo de darnos cuenta de las cosas y esto esta en la practica continua de la “Meditación Vipássana”, asunto que personalmente me dio mucho gozo en descubrir que al iniciar uno sus estudios de Metafísica, nos dicen en la primera clase, que la metafísica se define popularmente como “el arte de ser feliz” y que también es “La Practica de la Presencia de Dios”. Y que más hermoso que darse cuenta que uno al estar en Meditación Vipássana, recién como que comienza a realizar esto en total silencio y observando la respiración. Así también comenzamos a medio entender el Sutra del Corazón-Esencia de la Perfección del Conocimiento (Prajñaparamita) del Señor Gautama.
Esto impacta al darse cuenta de cómo puede haber tanto en el silencio observante y a la vez NADA y esto solo por el hecho de tomar conciencia de uno mismo en esa meditación presente, que nos permite observar que cuando se está en el “yo personal”, se vive arrastrado por los acontecimientos y que el “consciente” trabaja bien poco comparado con el hormigueo continuo del “subconsciente”.
Llegar a ser consciente es una perfección, pero la conciencia es como la voluntad: exige una limpieza interna y un aprendizaje. Por eso en el libro “Vipássana” de Rubén Cedeño, encontramos esta invitación a conocernos mediante la observación de:
• La mente contaminada
• Observar la contaminación
• Observar La razón de por que no nos damos cuenta
• Las grabaciones negativas
Si no observamos esto nos vemos expuestos al peligro de convertirnos en maquinas y si somos maquinas no se puede esperar nada más de nosotros, sino más que actos de maquina, aun cuando nos ocupemos de la metafísica, de los decretos, servicios y de las llaves tonales. Entonces ¿como dejar de ser una maquina o “inconsciente”?, hay solo un camino y para esto necesitamos conocernos a nosotros mismos. La tarea es larga pero el descubrimiento es maravilloso.
Para modificar las condiciones actuales debemos empezar por comprenderlas, aun cuando muchas veces “creamos comprender las cosas”, cuando en realidad no hacemos sino verlas a través de un “yo deformado” y un “yo deformado” comprende las cosas de una manera deforme, así que para evitar esto es urgente la meditación y como Rubén Cedeño enseña; “no se puede dar un paso en el auto-conocimiento sin la meditación”.
Aprendimos en el libro “Vipássana” de Rubén Cedeño, que “Vipássana” es un estado de meditación de “Presencia” y de “Presente”, por lo que es importante la educación de la atención y de estar presente en donde estemos y lo que estemos haciendo, para realizar como dice el Señor Gautama; “Todos los buddhas de los tres tiempos, por apoyarse en la perfección del conocimiento alcanzan la Suprema Perfecta Iluminación”.
Así que en ese santo silencio absoluto sentado solo contigo mismo y realizando tu Meditación Vipássana, puedas comprender lo que el Señor Gautama le dice a su discípulo; “Oh Shariputra, todos los Dharmas tienen como característica esencial el Vacío. No surgen, no desaparecen, no son ni impuros ni puros; ni aumentan ni disminuyen”.
En la dulce meditación aquella en donde no se espera nada y que solo se esta en profunda y recta atención, puede que resulte que mejoremos y purifiquemos nuestra mente y con ello el propio carácter, que es nuestra manera de responder a las circunstancias. Y si este esta mayormente conformado y grabado con ataduras de atracción y rechazos negativos, determinará nuestro comportamiento en las relaciones con los demás y nuestra disposición sentimental y nuestro humor predominante, serán influenciaos por estas ataduras (Samkharas).
Es saludable meditar y ayuda a modificar ese comportamiento inconsciente, solo tenemos que encontrar en la meditación esa ayuda necesaria para el cambio y no decir que uno no puede cambiar de carácter ya que esto seria una confesión de inercia y el reconocimiento de un fracaso en tu aventura de conocerte a ti mismo. Así que hay que experimentar el VACIO, ya que de esta forma estaremos más allá de nuestro “yo personal” incluso de lo que somos y podremos comprender lo que el Señor Gautama dice en el Sutra del Corazón;
“ Por esta razón en el vacío no existe la forma, ni la sensación ni la percepción ni la volición ni la conciencia; ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo ni mente; ni forma, ni sonido, ni olor, ni sabor, ni lo tangible ni las concepciones mentales; ni ojo ni conciencia de la mente; ni ignorancia, ni extinción de la ignorancia, ni la vejez y ni la muerte, ni la extinción de la vejez y la muerte; ni el sufrimiento, ni su origen, ni su cesación, ni el Camino; ni el Conocimiento ni la obtención”.
Uno debe entrar en la Meditación Vipássana, sin apego a ningún resultado, por eso el Señor Gautama dice; “Como no hay nada que pueda ser obtenido, el Bodhisattva, por apoyarse en la Perfección del Conocimiento tiene su mente libre de obstáculos; por carecer de obstáculos, no siente temor, ha superado el error y la ilusión: ¡es el Paranirvana!”.
Así que por esta razón atrévete con la Meditación Vipássana a ir, más allá, ir mucho más allá de la forma, los sentimientos, de las sensaciones, de la percepción, de la voluntad y de la conciencia.
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