VIVIENDO EN SANTO VOTO DE MISERICORDIA

Por: Fernando Castro.
Santiago de Chile, martes 28 de abril 2008.
Vivir en santo voto de misericordia, es tener desenvuelto en nosotros el atributo de Dios, en cuya virtud perdona todas nuestras cosas que se apartan de lo recto y justo, así como de la frialdad de animo, propia de la flema de nuestro “yo personal”, que suele presentar calma excesiva e incapacidad de sentir el sufrimiento del prójimo.
Por lo tanto aquel que quiera vivir en voto de misericordia, primero tendrá que vivir en Santa Renuncia Cristica, la que por sobre todo es participación en lo común y los discípulos que así viven son constantes en sus afectos, en los cumplimientos de sus obligaciones y no defraudan la confianza que le es depositada en ellos.
Es vivir y comulgar con Dios, a causa de recibir la Sagrada Comunión que da la Conciencia Cristica Desenvuelta, además de cada uno de los siete signos sensibles que Dios obra en nuestras conciencias, y que es necesario tener para obrar en misericordia y coincidir en sentimientos con otras personas.
Estos son:
• Bautismo, es la purificación de todo lo que resulta de la descomposición o muerte de nuestro “yo personal”, es la limpieza necesaria del discípulo con el cual se da el “Ser de Gracia” y el carácter de un Cristo Desenvuelto.
• Confirmación, es la acción y el efecto de confirmarse en la Luz, es el signo de mayor importancia después de la purificación y haber recibido, el “Ser de Gracia”, pues se revalida y corrobora en ella lo ya aprobado y se recibe Los Dones del Espíritu Santo.
• Penitencia, es la señal en la cual el Cristo, perdona todas nuestras faltas que se apartaron de lo recto y justo. Es la terminación de la contienda entre el “yo personal” y el Santo Cristo Propio, enteramente favorable al que vive en continuos ejercicios espirituales, procurando dominar las pasiones y sentidos, disciplinando el cuerpo y refrenando la voluntad.
• Acción de gracias, es la causa y el efecto de vivir en Conciencia Cristica, se vive celebrando y dando gracias por todo, acción que permite convertir toda sustancia en otra y que quede convertida en el cuerpo y sangre del Cristo.
• Unción de los enfermos, es la acción de aplicar a los que tienen apariencias o alteración más o menos grave de la salud, tanto física como aquella pasión dañosa en lo moral o espiritual, de aquella gracia y comunicación especial de Los Siete Dones del Espíritu Santo, que excita y mueve a quien lo recibe a la virtud de la curación y vida en perfección.
• Orden sacerdotal, es aquel ser que voluntaria y por verdadera inspiración, se coloca en orden Cristico para hacer Santo Sacrificio y realizar otras tareas propias del servidor consagrado, como vincular a la humanidad con el “Fuego Sagrado”, el “Santo Cristo Propio” a vivir en continua “Practica de la Presencia de Dios”, los “Siete Rayos” y con el “Perdón y la Misericordia”.
• El matrimonio, que es el acto de reconocer e invocar el Fuego Sagrado en uno y en los demás, asunto que ha de llevar a la unión del Cristo con La Magna y Toda Poderosa Presencia de Dios “Yo Soy” en “Santo Matrimonio Místico”.
Así de esta forma podremos alcanzar la virtud que nos inclinará el ánimo a compadecernos de los trabajos y miserias ajenos.
Por lo tanto aquel que quiera vivir en santo voto de misericordia, deberá recordar en todo momento que es una actitud Cristica bondadosa y que a partir de ese estado de Conciencia deberá estar siempre dispuesto y lleno de genio apacible y con natural inclinación al bien.
Su Cristo desenvuelto le dará blandura y apacibilidad de genio, será amable en el trato.
El amor del Cristo desenvuelto obliga a la necesidad de imitar la Misericordia Divina, que es ese amor compasivo que nos lleva a identificarnos mental y afectivamente con el estado de ánimo de otro.
Nos obliga con aquella gracia viva y dispuesta de la compasión a llevar a cabo obras espirituales, así como físicas a favor de los demás.
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OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUAL
Las catorce obras de misericordia espirituales que no deberá olvidar el que aspira transitar el Sendero Espiritual y vivir en votos de misericordia, son:
• Enseñar al que vive en la ignorancia, esto consiste en facilitar a los demás el conocimientote que los ara libres, procurando que desarrollen la Conciencia Positiva y vivan de acuerdo a los Siete Principios Universales, que desenvuelvan la Conciencia Cristica y vivan de continuo en la Mágica Presencia “Yo Soy”, así como instarlos a que desenvuelvan Los Siete Aspecto de Dios y salgan del flagelo de las “siete pobrezas”, principalmente por activar el Segundo Aspecto de Dios, Sabiduría. Que conozcan el Perdón y sepan que es lo único que los podrá liberar de todo lo negativo y del sufrimiento.
• Dar buen consejo a quien lo necesita, el mejor consejo que se le pueda dar a alguien que lo solicite y se encuentre sufriendo, es que desarrolle la comprensión y el discernimiento, que tome conciencia de todo lo que lo rodea, de las personas, situaciones, sus problemas, circunstancias y se comience a comprender a si mismo, ya que ese será el principio de escapar del plano de la lucha, que se dirija a su Santo Cristo Propio, observe, indague, reflexione y salga de la ignorancia, para que resuelva sus problemas y dificultades, así jamás nunca tenga que depender del consejo de nada más que no sea el de su propio Cristo.
• Corregir al que se equivoca, aquel que vive en Conciencia Cristica desenvuelta, está obligado por amor a corregir el concepto equivocado o el juicio falso de quien así viva, dándole advertencia o ejemplo que le sirva de experiencia y guía para obrar en lo sucesivo, ya que de no hacerlo, incurre en pecado de omisión. Pecado de la abstención de corregir el error al verlo y dejando de hacer aquello a que se está obligado por ley moral. Es un delito en contra de la Conciencia Cristica de los demás, por flojedad o descuido, asunto que ningún aspirante al Sendero Espiritual, debe caer.
• Tolerar los defectos del prójimo, es un grado del amor compasivo, ya que la verdadera tolerancia está compuesta de cordura y elevada inteligencia, aquella que proporciona la Conciencia Cristica desenvuelta, procede de la profunda certeza de que todo el mundo tiene razón con arreglo al punto de vista particular en que cada uno se sitúa.
• Orar por los vivos y los difuntos, ya que la misericordia de un Cristo va más allá de la vida y la muerte, pues, pedirá siempre por los que tienen vida espiritual y para que la tengan en abundancia, mediante la poderosa oración que está formulada en la armonía con todo el mundo y bajo la gracia de Dios, así pida de acuerdo a una de las cuatro virtudes de la Conciencia Cristica, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponda. Y esto incluye a los que están sin vida en el plano terrenal, que son los que están muertos espiritualmente, para que la misericordia divina, los alcance en donde quiera que se encuentren y resuciten a la vida que da la Luz de Dios Que Nunca Falla.
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OBRAS DE MISERICORDIA FÍSICAS
• Dar de comer al hambriento, esta obra de misericordia física, tiene relación con la primera en orden a la de obras espirituales, ya que se recomienda enseñar al que nos sabe y en ésta la recomendación es atender al que tiene gana y necesidad de comer, pero es sabio darle la enseñanza interna con la que aprenderá a sostenerse en su Santo Cristo Propio, así nunca más padecerá hambre de ninguna índole.
• Dar de beber al sediento, esto es dar vida, lo que consiste en poner a disposición de todos el conocimiento del Cristo, e instar a que desenvuelvan “Los Siete Aspectos de Dios” y a que vivan en continua Practica de la Magna Presencia de Dios “Yo Soy”, que les dará todo el fluir de la energía incalificada para vivir rebosantes de agua viva.
• Vestir al desnudo, las vestiduras que todo servidor deberá proporcionar al próximo son las vestiduras de la Luz de Dios, que son Las Siete Sabidurías y que junto a sus cualidades permiten que el sin vestido, evolucione y salga por misericordia de Las Siete Pobrezas, vistiendo con dignidad y belleza.
• Visitar a los enfermos, aquellos que padecen enfermedades tanto físicas como espirituales y que surgen por descuido de no saber tomar alimento, aquel para el alma y el cuerpo. Así que en la visita, el servidor deberá auxiliar a ambos enseñándole a saber sanar estas manifestaciones negativas con la practica y comprensión de “Las Ocho Causas de la Felicidad”, “Las Siete Sabidurías” más La Practica de la Presencia de Dios de continuo.
• Visitar a los cautivos, así como es deber de todo Estudiante del Sendero Espiritual, asistir a los cautivos de la trasgresiones de las leyes humanas y darles a conocer Los Principios Universales, para que aprendan a vivir de acuerdo a ellos y no generen más causas y efectos negativos que los afecten a él, y a los demás. También es necesario asistir a todos aquellos que se encuentran aprisionados por su “yo personal”, dándoles a conocer El Cristo y como desenvolverlo.
• Dar posada al peregrino, es deber de todo estudiante del Sendero Espiritual, dar alojamiento en la Conciencia Cristica, al que anda por tierras extrañas a causa de la ilusión del “yo personal” y orientarlo a la casa de Dios.
• Sepultar a los muertos, consiste en borrar absolutamente el pasado y vivir siempre en el presente, por compasión hacia los demás y así no convertirse en carga para nadie a causa de no poder mirar hacia delante con optimismo. Asunto que termina por anular la voluntad y que conduce a la inercia del “yo personal”, así que la premisa es; ir siempre adelante y arriba que Dios pone todo el aguante.
Para mantenerse en votos de misericordia es necesario dar cumplimiento a estas catorce misericordias, las que proporcionan libertad a todo aquel que las reciba.
Por eso Jesús dice a todo aquel que las cumpla; “en verdad les digo: al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron”. Aquí denota conformidad con lo que dice o con lo que siente y piensa de aquellos que aplican la compasión con mayor intensidad y la ejecutan a las personas humildes y abatidas, aun cuando sea a una sola de ellas, porque si esto es así, entonces al Cristo estarás atendiendo con misericordia y siendo todos de un mismo Padre, finalmente a Dios estarás atendiendo.
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LA NECESIDAD DE LA MISERICORDIA
Para vivir en votos de misericordia, se tiene que comprender la necesidad de hacer obras de misericordia, especialmente con:
• Los marginados, aquellos que no están integrados a la sociedad y que por algún motivo personal o a causa de los demás se han apartado y que carecen de los medios necesarios para vivir. Serán atendidos como un Cristo.
• Los ignorados, son todos aquellos que viven en situación de calle a los que el común de las personas no ve y que generalmente toman por vivienda un rincón de las avenidas de mayor trafico de un pueblo o una ciudad para ser vistos o protegidos, pero que generan lo contrario en los demás y se vuelven invisibles o seres totalmente ignorados por sus semejantes. Es deber entonces de un Cristo Desenvuelto, ver con los ojos de la divina misericordia, para reconocerlos y atenderlos, como un Cristo.
• Los rechazados, son aquellos que viven el desprecio y la resistencia de los demás forzándolos a retroceder en sus derechos como seres humanos. Esto es un fenómeno del “yo personal” por el que una persona reconoce como extraño a otro individuo de su misma especie, por lo tanto aquel que quiera vivir en votos de misericordia deberá extirpar de si mismo tal herejía. De esta forma dar un trato digno a los que se sienten rechazados y permitirá con su ejemplo, que sean aceptados como unos verdaderos Cristos.
• Los incapacitados, son aquellos que tienen falta de capacidad o aptitud para hacer algo ya sea por enfermedad física o mental, a quienes se les debe todas las consideraciones para hacerlos sentir útiles a la sociedad y ante ellos mismos, sean entonces atendidos por el que los votos de misericordia tome y tratado como un igual, un Cristo.
• A los ancianos, son aquellas personas de mucha edad a las que hay que darles el beneficio del respeto y sostenimiento en gratitud por su vida, serán objeto del más preciado cuidado que se le deba dar a un Cristo, sobre todo por aquellos que en voto de misericordia quieran vivir.
• A los moribundos, son aquellos seres humanos que están muriendo o muy cercano a desencarnar, a los que hay que atenderlos y procurarles un buen partir envueltos en la mayor tranquilidad y amor posible, y es deber de quien los voto de misericordia a tomado, otorgarle el perdón y la paz que se merece como un Cristo que va de retorno a su Padre que esta en los cielo.
En este cumplimiento de la necesidad de la misericordia estaremos vivenciando plenamente las palabras de Jesús cuando dice;
“Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos”.
Nos quiere decir que ninguna persona excede más sentimiento intenso del Tercer Aspecto de Dios, que aquel que pone en manos o poder de otros su propia vida humana, en socorro de quien él, le concede o profesa su fina amistad, provista de ese afecto personal, puro y desinteresado.
En los actos de misericordia podemos poner toda nuestra esperanza de redención de la humanidad y generalmente estos actos son aquellos de naturaleza muy simples, pero que marcan o dan inicio al rescate de esclavitud a los cautivos de las causas del sufrimiento, mediante el precio de entregarse por entero a tal auxilio.
Por eso el que vive en voto de misericordia está llamado a permanecer en constante penitencia de observación en todo lo que haga o diga, ya sea en público o en lo íntimo.
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TREINTA Y CINCO MISERICORDIAS DIVINAS
La meditación y oración constantes apoyadas por la invocación de Nuestra Poderosa y Magna Presencia de Dios “Yo Soy”, al Bendito Maestro Jesús, Ángel Micah de la Unidad, al Amadísimo y Ascendido Maestro Saint Germain y su Llama Violeta Transmutadora, a la Amada Madre Maria y a todos los Benditos Maestros Ascendidos de la Jerarquía Espiritual de Shamballa, nos darán el ánimo y el vigor para obrar en conformidad con la Misericordia Divina.
He aquí entonces, Las Treinta y Cinco Misericordias Divinas, que debe observar y desenvolver todo aquel que tome estos votos a fin de ejercerlas de hecho en donde quiera que more y viva, en beneficio de los demás.
1. Misericordia Divina, que brota del seno del Padre
Que todo aquel que desenvuelva la Conciencia Cristica debe tener como principio o empezar a manifestarla en cada una de sus acciones.
2. Misericordia Divina, supremo atributo de Dios
Altísima perfección, propia de la esencia de Dios que está latente en el Cristo de cada quien y dispuesta a desenvolverse de tal forma que no tendrá superior en su perfección en la Tierra, salvo Dios mismo y que debe estar al servicio de los demás.
3. Misericordia Divina, misterio incomprensible
Perfección arcana propia de Dios y oculta que no se puede comprender por ser el paraíso de la Tierra Pura del Esplendor sin Límites y que está incomprensiblemente más allá de la mente, a menos que se viva y se esté dispuesto a abrir el corazón a la voz del mundo que suplica de su compasión.
4. Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad
Manantial de la virtud que inclina el ánimo a compadecerse del sufrimiento y miserias de los demás, que brota del Santo Cristo Propio, y que fluye en abundancia de Voluntad, Sabiduría y Amor, que todo aquel que quiera vivir en estos votos de misericordia ha de desenvolver.
5. Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano y angélico
La misericordia de Dios, desenvuelta en el discípulo del Sendero Espiritual, es aquello de lo que no se puede averiguar o saber su fondo, por la razón humana y por los espíritus celestes, sino más bien ésta solo se puede sentir y recibir, sin que medie un sondeo previo.
6. Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad
De Dios es que surge y tiene principio esta fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee y se mueve con la virtud que inclina el ánimo a compadecerse del sufrimiento de los demás, procurándoles aquel estado del ánimo que se complace por esta posesión de recibir la misericordia.
7. Misericordia Divina, más sublime que los cielos
Aquel que desarrolle esta virtud del ánimo de compadecerse y auxiliar a los que sufren será más excelso que todos los Planos de Manifestación.
8. Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas
El que la misericordia divina ejecute por mandato de su Santo Cristo Propio en socorro a sus prójimos, producirá hechos no explicables por las leyes que comúnmente se conocen como naturales, serán todas estas obras de compasión y respuestas dadas al dolor y sufrimiento de los demás, y tomadas como de intervención sobrenatural de orden divino, asunto que es licito que así se considere, ya que éstas provienen de la Conciencia Cristica Desenvuelta, de los que en voto de misericordia viven, permitiendo que La Gracia Divina de obrar de Dios, se asome al mundo por y a través de ellos.
9. Misericordia Divina, que abarca todo el universo
El corazón de misericordia de Dios se transforma, en todas las cosas creadas, conteniéndolo todo en este amor compasivo, siendo la entidad de luz que ilumina a través de cada obra compasiva a favor de los demás.
10. Misericordia Divina, que baja al mundo en la persona del verbo encarnado
Así como el Bendito Maestro Jesús, permitió que la segunda persona de la Santísima Trinidad tomara forma corporal mediante Él, por compasión infinita de su bello corazón, así también todo aquel que obre en conformidad a los votos de misericordia, podrá poner en lugar inferior la conmiseración divina a aquel en que estaba, para beneficio de la totalidad de los hombres.
11. Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del corazón de Jesús
El más bello y grande ejemplo de misericordia es aquel que brota en abundancia de un Cristo desenvuelto, aun cuando ha sido ofendido y agraviado con palabras, que producen tormento y aflicción del ánimo y aun así, estar dispuesto siempre a la buena voluntad y al perdón. Tal como Jesús lo demostró, marcando a fuego la conducta a seguir por todos aquellos que en votos de misericordia quieran vivir.
12. Misericordia Divina, encerrada en el corazón de Jesús para nosotros y especialmente para los pecadores.
Bello ejemplo para seguir el del Amadísimo Maestro Jesús, que nos dio al darnos a conocer su Sagrado Corazón, donde reúne o engloba todos Los Aspectos de Dios con confiabilidad, aun para aquel que se aparta de lo recto y justo o que falta al cumplimiento de los Siete Principios Universales y que todos llevamos en abundancia en nuestro Santo Cristo Propio.
13. Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la Sagrada Hostia
La misericordia divina no se puede comprender o descifrar si no es por medio del establecimiento de la virtud que inclina el ánimo a compadecerse de las miserias humanas y dadas en sacrificio a los demás, alimento de los marginados, los ignorados, los rechazados, los incapacitados, los ancianos y los moribundos para el sustento diario, en donde no debe faltar el zumo del Cristo; del que vive en votos de misericordia.
14. Misericordia Divina, en la institución de la santa iglesia
Es el establecimiento de la perfecta y libre de toda culpa congregación de los Nuevos Servidores Mundiales de Buena Voluntad, que guardan fe en Las Rectas Relaciones Humanas y son constantes en sus afectos de unidad y en el cumplimiento de las obligaciones de este Nuevo Grupo de Servicio Mundial, y que no defraudan la confianza depositadas en ellos, por lo que reciben el Primer Sacramento del Servicio y la Segunda Iniciación, en la cual se desenvuelve el amor inegoísta, la sabiduría de los sentimientos, el sacrificio a nivel de las emociones. Se recibe la purificación y limpieza en la que se da el ser de gracia y el carácter de un Cristo Desenvuelto.
15. Misericordia Divina, en el sacramento del Santo Bautismo.
Es la misericordia en uno de los siete signos sensibles de un efecto interior y espiritual que el Espíritu Santo obra en las almas, es la Segunda Iniciación, donde nos dice “Este es mi hijo amado, sobre quien derramo todos mis dones”. Aquí vemos la compasión en la forma de designar y señalar como hijo amado y cercano, a todo aquel que reciba el bautismo Cristico, en quien derrama Las virtudes de los Siete Aspecto de Dios o los Siete Rayos, como un regalo o bien sobrenatural que tiene todo aquel que es purificado con esta conmiseración divina, dejándolo puro y limpio.
16. Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesús.
En esta misericordia se nos enseña que somos poseedores de la santificación por la gracia y la fe de Jesús, al pedir perdón para nosotros, en la agonía de muerte, al decir; “Padre, perdónalos por que no saben lo que hacen”. Con lo que nos hace justos al probar la inocencia de nosotros, aun a pesar de toda la crueldad que se cometió con Él, liberándonos de lo que se nos imputaba o se presumía de nosotros. Exigencia a seguir por todo aquel que en voto de misericordia quiera vivir.
17. Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida.
Es importante encarecer aquí la naturaleza, cantidad y calidad de este Aspecto de Dios, que se halla en nosotros, simultáneamente y que se presenta en más de un aspecto durante nuestra vida, piedad que debe observar e incorporar el que los voto de misericordia quiera tomar.
18. Misericordia Divina, que nos abraza especialmente a la hora de la muerte.
Nunca el Amor Compasivo de Dios nos ha abandonado, ni nos abandonara jamás, ya que hemos sido estrechados entre sus brazos infinitos en señal de amor permanente y continuamente. Así como también ésta virtud permanecerá con cualidad de especial para cada uno de los hijos de tan misericordioso Padre, hasta los últimos instantes de la vida o término de esta.
19. Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal.
Mediante esta gracia de Dios, se nos concede salir de la rueda de reencarnaciones por medio de hechos en el arte y destreza en ejecutar todos los requisitos del Sendero Espiritual, que nos lleva ha obtener el titulo de Maestro y lograr la ascensión.
20. Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida.
Pondera el peso que tiene este amor compasivo de Dios, que existe junto a nosotros simultáneamente en nuestra vida, a cada paso que damos y sin nunca abandonarnos.
21. Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal.
La compasión de Dios, es determinante en el peso de nuestra perturbación al librarnos de éste, pues nos resguarda del perjuicio o ardor que excitan algunas pasiones del ánimo; como el odio, la ira y que son perturbaciones o afectos desordenados del “yo personal” que nos llevan voluntariamente a un estado de privación de Dios, que es muy dañoso o perjudicial para el ser humano y su salud mental, emocional y espiritual.
22. Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos.
Hacer merced y gracia de este amor compasivo es lo que nos permite realizar la mutación del “yo personal”, que tiene vicios o costumbres muy arraigadas en el subconsciente, girando gracias y sobre la Conciencia Cristica, para librarnos de todo lo que nos aparta de lo recto y justo o que falta al cumplimiento de los Siete Principios Universales y del desenvolvimiento de los Siete Aspectos de Dios, manifestando las Siete Pobrezas y llevando una vida de odio, sin perdón y amor compasivo.
Solo la acción y el efecto de convertirse en un Cristo desenvuelto, nos permitirá tener un frente despejado y puro, solo a la Práctica de la Presencia de Dios.
23. Misericordia Divina, asombro para los ángeles, incomprensible para los Santos.
La compasión procedente del corazón de Dios, es de gran admiración para cada uno de los espíritus celestes creados por amor y en particular los que pertenecen al último de los nueve coros, los ángeles y que su única motivación de vida es el servicio al genero humano, así como se dice también que incluso los Benditos y Amados Maestros Ascendidos, llenos de especiales virtudes y sabiduría ejemplar, no la comprenden por que es un aspecto del que no se puede averiguar nada, sondear o saber su profundidad, por ser muy extensa y que no tiene ni puede tener fin ni termino.
24. Divina Misericordia, insondable en todos los misterios de Dios.
Este atributo de Dios, en cuya virtud perdona todas las trasgresiones a Los Siete Principios Universales y Las Siete Miserias de todos los seres humanos, es uno de aquellos aspectos del que no se puede averiguar, sondear o saber su fondo o como es que viene a los hombres, ya que es atributo secreto, muy reservado y de importancia del que no se puede hablar no porque esté prohibido, sino porque es imposible de explicar aun cuando se quiera hacerlo.
25. Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria.
Encarece la intensidad de la causa y el efecto de la liberación que nos proporciona de un peligro o daño y que por vía de la Luz, nos excarcela de la ignorancia con seguridad, así como de toda estrechez, falta de lo necesario para el sustento o para otra cosa que no sea a la Provisión divina.
26. Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite.
Que es el fundamento u origen del estado de ánimo que nos permite complacernos en la posesión de este amor compasivo y que nos da placer en nuestro esfuerzo.
27. Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia.
Que desde el ABSOLUTO, que es “todo en todas las cosas” incluso la NADA, fuimos invocados para el acto de existir, por amor compasivo.
28. Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos.
Este atributo divino, lleva dentro de si la virtud de perdonar todas las trasgresiones a los Principios Universales y nuestras miserias, por medio de su poder como trabajo Manual de Dios, para todas sus criaturas.
29. Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios.
Que todas las virtudes de Dios tienen dignidad real, así como todos aquellos actos con que socorre al necesitado, tanto corporalmente como espiritualmente.
30. Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos.
Que existimos y nos hallamos debajo del amor compasivo de Dios y que es nuestro modo actual de Ser y que así siempre será, siendo esta virtud de valor plural a lo creado.
31. Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados.
Que es naturalmente complaciente y dócil, descanso de la pena o fatiga que aflige y oprime el ánimo. Relación que le es propia para con todos los de temple caído y que expresan angustias.
32. Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas.
Que tenemos solo ésta virtud de la esperanza divina y no otra, por la que se espera que Dios nos de los bienes que nos ha prometido, a través de ese complemento indirecto de la sustancia espiritual e inmortal de todos los seres humanos que está en nosotros, que es el Cristo y que por su mediación les llega a aquellos que no tienen remedio y que están dominados por la desesperación.
33. Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor.
Es el lugar o Tierra divina en que se disfruta del amor compasivo, donde uno se aquieta y se obtiene la virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y a las pasiones; Frente a la pasión del entusiasmo que hace huir o rehusar aquello que se considera arriesgado o peligroso.
34. Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas.
Es la alegría de ánimo, llamarada que levanta a aquel estado del Cristo, caracterizado por esa unión mística con Dios mediante la contemplación y el amor, por suspensión de los sentidos y que es como viven los Santos Maestros Ascendidos.
35. Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza.
Es la virtud o don de Dios que comunica al Cristo de aquel que no tiene o no lleva destino determinado, por haber olvidado que tiene un Plan Divino de Perfección, que es la Voluntad Divina, que es solamente el bien para él, que lo rescata para siempre de ese estado del ánimo en que se ha desvanecido la esperanza.
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SERVICIOS Y FAVORES
Una ves que has observado y comenzado a desenvolver estos votos y cada una de las treinta y cinco misericordias, te conviene a modo de ejercicio espiritual, decirle a Tu Santo Cristo Propio, “En ti Confío”, esto es para manifestar reciprocidad que puede haber en servicios y favores con los demás y con tú Cristo.
Será de mucha ayuda también que practiques, lo que el Cristo de la Misericordia y según sus revelaciones a Santa Faustina, le dijera;
• Mostrar misericordia a tu prójimo siempre y en todas partes.
• No debes acobardarte ante esto o tratar de excusarte o de dispensarte de esto.
• Deberás meditar y orar siempre.
Así podrás ver que el primero es por obrar, el segundo por palabra y el tercero por meditación y oración.
El Amado Maestro Jesús dice que en estos tres grados está contenida la totalidad de la Misericordia y es una prueba de amor hacia Él, es decir a la Conciencia Cristica, que por cierto es la practica genuina del Amor Compasivo ante cualquier situación o cosa que te pueda suceder y que por sobre todo el trato hacia tus semejantes, tendrá que estar revestido en todo y a cada momento por la misericordia.
No has de olvidar que esta Divina Misericordia te ha de fluir y derramarse desde tu Santo Cristo Propio como dos Rayos; uno de Voluntad y el otro de Amor.
Así estarás demostrando que vives en santo votos de misericordia y que eres un verdadero discípulo de la Luz, que aspiras a hoyar el Sendero Espiritual, convertido en el Perdón como aval, en servicio hacia los demás.
Vivir en votos de misericordia es hacer cumplimiento veras de las palabras de Jesús, cundo nos dice; “Al que te hiera en una mejilla, ofrécele también la otra; y al que te quite tu prenda de vestir exterior, no le retengas siquiera la prenda de vestir interior”. Quiere decir; el que te excita en el ánimo sentimiento frecuentemente doloroso, atormentándote, especialmente con palabras o escritos, tanto en tu parte externa como interna, preséntale y dale voluntariamente tu Amor Cristico, aunque este tenga la acción de apartarte de cada una de tus perfecciones o cualidades de los Aspectos de Dios desenvueltos.
También Jesús nos dice;
“No resistáis al mal”.
Esto no se debe interpretar como una invitación a sufrir, es más bien una invitación a aplicar la tolerancia y no interrumpir el curso normal de esta acción resistiéndose y evitando toda reacción violenta, más bien la actitud de quien desenvuelve la Conciencia Cristica, es renunciar al principio o derecho de la autodefensa, es la aplicación sabia e inteligente del Amor Cristico, poniendo a la No-Violencia en el agravio en la forma activa de la aplicación del; “Circulo de Amor” y el “Perdón” y dejar en libertad al que te arremete.
Ni siquiera se debe permitir que algo salga de uno como un agravio o una mala-calificación hacia esa parte de la vida que está menoscabando con obras o palabras a la Conciencia Cristica, impidiendo que se logre esa Inmutabilidad Imperturbable que da el vivir en La Practica de la Presencia de Dios.
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LAS VIRTUDES ESPECIALES QUE SE HAN DE DESENVOLVER, PARA VIVIR EN VOTOS DE MISERICORDIA
• Fortaleza, en la Conciencia Cristica es la fuerza y el vigor, virtud fundamental que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.
• Perseverar, consiste en mantenerse constante en la prosecución de los votos de misericordia, desde el comienzo y en actitud positiva siempre.
• Valor, es la cualidad del animo que mueve al devoto a acometer resueltamente grandes empresas a favor de los demás y arrostrar los peligros sin dar muestras de cobardía a las calamidades.
• Cortesía, es el acto con que se ha de manifestar atención, respeto y afecto hacia los demás, en forma constante y es requisito de todo aquel que quiera vivir en votos de misericordia.
• Excesivamente detallista, el que quiera vivir en votos de misericordia deberá ser amante del detalle, minucioso y excesivamente puntual en todo lo que haga y diga.
• Confianza en si mismo, el que desee vivir en votos de misericordia, tendrá que tener seguridad en si mismo, así de este modo también le asegura a los demás esperanza firme en él, como un Cristo Desenvuelto en quien tener seguridad.
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VICIOS QUE A DE EVITAR TODO AQUEL QUE QUIERA VIVIR EN VOTOS DE MISERICORDIA
• Formulismo, es el excesivo apego a las fórmulas en la resolución y ejecución de cualquier asunto en el servicio, actitud que no debe tener el servidor ya que lo puede llevar a la tendencia de preferir la apariencia de las cosas a su esencia.
• Intolerancia, falta de tolerancia, especialmente religiosa.
• Orgullo, es la arrogancia, vanidad o el exceso de estimación propia, que se basa en una sensación cualquiera de superioridad.
• Estrechez mental, es la falta de amplitud intelectual o moral que incapacita a quien la padece sin que se percate de ello, convirtiéndose en la primera victima de esta pobreza.
• Criterio superficial, es la falta de la norma de conocer la verdad de las cosas y no tener juicio, permaneciendo frívolo y sin fundamento.
• Excesivo engreimiento, en cuanto a la compostura es excederse y salirse de la regla, infundiendo en el proceder soberbia y vanidad.
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LAS VIRTUDES QUE A DE ADQUIRIR QUIEN LOS VOTOS DE MISERICORDIA DECIDA TOMAR
• Comprensión de la unidad, facultad o capacidad de quien tiene la Conciencia Cristica Desenvuelta, para entender y penetrar en la propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere, es darse cuenta de que TODOS SOMOS UNO.
• Amplitud mental, es la capacidad de comprensión intelectual o moral, de la Conciencia Cristica Desenvuelta, ya que la mente es potencia intelectual del Cristo.
• Tolerancia, es el respeto inteligente a las ideas, creencias o practicas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias y que cuando es verdadera, procede de la Conciencia Cristica Desenvuelta, está compuesta de cordura y elevada inteligencia.
• Humildad, es una virtud Cristica, que se obtiene mediante el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo a este conocimiento, rindiendo el “yo personal”, a la Practica de la Presencia de Dios de continuo.
• Benevolencia, es la cualidad de la simpatía y buena voluntad del Cristo, desenvuelta hacia las personas.
• Amor, es el Tercer Aspecto de Dios, que en el Cristo desenvuelto, genera esa llama del “Amor Cristico”, que proporciona ese sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o a los demás, que hace actuar por simpatía en función del desenvolvimiento de la Conciencia Cristica.
De esta forma estaremos viviendo como un verdadero Cristo Despierto y cumpliendo verazmente el mandamiento de Jesús, que nos da al decirnos;
“Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros”.
Esta es una orden de la Conciencia Superior Cristica, a una conciencia inferior para que desarrolle el Tercer Aspecto Amor Divino, y que se oye por primera vez cuando se inicia esta transformación de la conciencia y que es distinta o diferente de lo que antes se tenía o se había aprendido.
Es tener amor mutuamente con igual correspondencia hacia todos indiscriminadamente y sin calificaciones o rechazos de ninguna índole, donde no debe existir la separatividad.
Es el verdadero amor que va más allá de los lasos de consanguinidad y que proporciona a quien lo desarrolla la identificación de esa Conciencia Divina, que teníamos antes de iniciar nuestro proceso evolutivo, que éramos uno en conciencia con el mismo DIOS YO SOY EL ABSOLUTO, COMPRENDIENDO QUE TODAS LAS COSAS EXISTENTES SON VISTAS COMO UN SOLO SER Y QUE AL AMAR DE ESTA FORMA MUTUAMENTE Y CON IGUAL CORRESPONDENCIA, LO COMPENETRAMOS TODO.
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EN TODO MOMENTO A CADA HORA Y TODOS LOS DÍAS
En todo momento a cada hora y todo los días, aquel que quiera los votos de misericordia tomar, deberá realizar palabra por palabra, coma a coma y punto a punto los dichos de Jesús y tomando como guía permanente estas palabras;
“Vengan a mi, todos los que se afanan y están cargados; y yo los refrescaré”.
Que para servir se ha de ir primero al Propio Cristo Confortador, sobre todo cuando el trabajo es excesivo y provoque fatiga dejando el ánimo saturado, pues el Cristo lo renovará. Así de esa forma él mismo será por compasión, renovador de sentimientos para los demás, confortando y alentándolos a seguir adelante con fe en su Plan Divino de Perfección.
Continúa Jesús diciendo;
“Tomen sobre si mi yugo y aprendan de mi, porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y hallarán refrigerios para sus alma”.
Es recibir y poner por encima del “yo personal” la ley o dominio superior de la Conciencia Cristica, que ha de sujetar y obligar a obedecer a este, para así poder adquirir el conocimiento del Cristo por medio de la observancia y la experiencia directa en su refugio. Refugio que es de índole comúnmente mansa y agradable en la condición y el trato, además que es de obsequiosa expresión de sujeción a la voluntad de otro en orden a servirle.
Así que gracias a esta sumisión se es capas de darles a los demás como Cristo Proveedor, cualquier cosa la que más necesiten sin que lo busquen, ya que el Cristo siempre da alivio en cualquier apuro, incomodidad o pena que tengan en sus vidas.
Por eso Jesús termina diciendo;
“Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera”.
Que la ley superior del Cristo, que sujeta y obliga a obedecer, haciendo peso sobre el “yo personal”, pero que a la ves pesa poco para el auxiliador misericordioso, que es de genio apacible y rendido.
No ha de olvidar entonces el de corazón compasivo, que la compasión es con asiduidad combinada con un sentimiento de mitigar o reducir el sufrimiento de otro; mostrando especial bondad y amabilidad por quien esta atormentado.
San Pablo el apóstol de Jesús, dijo al respecto de la actitud que debiera tener todo buen Cristo Desenvuelto, ante el padecimiento de los demás, mediante estas palabras las que deben ser puestas en práctica de inmediato y con carácter de urgencia a fin de mitigar todo dolor, tormento o sufrimiento corporal de los demás;
“Reír con los que ríen y llorar con los que lloran”
Que no hay que confundir la compasión con la identificación mental y afectiva de uno con el estado de ánimo de otro, sino más bien es ir o bajar al mismo lugar, padecimiento o pena de tal forma que se haga uno con el que sufre o ría.
En la celebración de otro celebrar con risa de tal forma que se noten los movimientos de la boca y otras partes del rostro demostrando ciertamente alegría.
No olvidemos que de esta forma demostraremos que nos pusimos a la altura del sentimiento grato y vivo del que está feliz y que se suele manifestar con signos exteriores.
Además que con esto alejaremos el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentamos. En palabra simples, que no seamos hipócritas.
Si es llanto lo que otro sufre igualmente se ha de sentir vivamente su sufrimiento de tal forma que nos estremezca, motivándonos al auxilio del que sufre.
La compasión es la combinación del sentimiento y la vivencia del sufrimiento del otro, más el deseo de disminuir o suavizar su padecimiento de forma activa.
Así comprenderemos las palabras del Maestro Jesús, cuando nos dice;
“Bienaventurados son los misericordiosos, puestos que a ellos se les mostrará misericordia”.
Que los que gozan de la presencia de Dios, por tener la Conciencia Cristica Desenvuelta, y que muestran la virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los sufrimientos y miserias de los demás, a ellos se les manifestará a la vista, la Misericordia Divina, para que la vean y obtengan; el atributo de Dios, en cuya virtud perdona los pecados y miserias de sus criaturas, sobre todos de aquellos que han transgredido voluntariamente los Principios Universales, pero que han actuado con compasión, así ellos la obtendrán.
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LIBERTAD
No se ha de olvidar el que quiera vivir en votos de misericordia, que dentro del Aspecto LIBERTAD está el perdón y compasión, dos cualidades que ha de manifestar, procurando ponerlos siempre en práctica y devolviéndolos ante todo ataque a su divino propósito, lo que le dará la cualidad permanente de la libertad, para poder crear y ser.
Será presto al PERDÓN, que es la acción de perdonar, o la remisión de la pena merecida o de la ofensa recibida u obligación pendiente, tendiendo facilidad en perdonar o disimular las culpas o en conceder gracias a los que le agravian.
Así mismo tendrá el sentimiento de conmiseración y lastima hacia quienes sufren penalidades o desgracias, que es la COMPASIÓN.
Vivirá en continua TRANSMUTACIÓN, que es la acción y efecto de transmutar, es ser capas de mudar o convertir algo en otra cosa, lo que le dará MAGIA, arte de obrar efectos que parecen sobrenaturales, gracias a la Llama Violeta y a la Ley del Perdón, las que deberá dominar fehacientemente.
En todo esto ha de llevar RITMO, que es el orden acompasado en la sucesión o acaecimiento de las cosas.
Tendrá la capacidad clara y dinámica de la INVOCACIÓN, que es la acción y efecto de invocar o demandar ayuda mediante una suplica vehemente.
SI SE CUMPLE FIELMENTE
Si esto se cumple en santa obediencia, transformará en fiel instrumento de la Misericordia Divina y auxiliador de los demás a todo aquel que los lleve de continuo y los ejerza en la Luz de su Cristo.
Por eso Jesús nos dice;
“Anden mientras tienen la Luz, para que la oscuridad no los subyugue; y el que anda en la oscuridad no sabe adónde va”.
Que el modo o manera de proceder en tanto estén bien asido al Cristo, sea bien provechoso, para que éste les de el esclarecimiento o claridad de su inteligencia y permanezcan siempre con reflexión atentamente, a fin de no tener la falta de Luz para percibir las cosas y no ser dominado violentamente por esta carencia.
Porque el que tiene falta de Luz o claridad para percibir las cosas no sabe definitivamente a donde va, y no puede tener un destino fijo por los continuos tropiezos, debido a que no anda con reflexión y atentamente.
NOTA:
PARA EL BUEN DESEMPEÑO DE LA DIVINA MISERICORDIA
Ha de recordar siempre aquel que desee vivir en santo votos de misericordia que el amor compasivo expresa la verdadera Conciencia Cristica, que es el corazón del discípulo y la esencia de su voto, por lo tanto la falta de este Sentimiento Cristico, contradice por completo el espíritu de su voto.
La Divina Misericordia es la marca que distingue a todos los Cristos Desenvueltos y no debe carecer de autenticidad para no decaer en su esencia que es divina. Esencia que mora en los corazones por pura y cristalina compasión.
Es bueno para aquel que en santo votos de misericordia quiera vivir, que considere y realice lo que Jesús recomendara a Santa Faustina, diciéndole;
“A las tres de la tarde en punto, implora Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y, aunque sea por un breve momento, sumérgete en Mi pasión, particularmente en Mi abandono al momento de la agonía. Esta es la hora de la gran misericordia para todo el mundo. Yo te permitiré entrar en Mi dolor mortal. En esta hora, Yo no rehusaré nada al alma que Me pida algo en virtud de Mi pasión”.
Recuérdese que la hora de mayor misericordia que Jesús tubo para con toda la humanidad fue cuando encontrándose en el huerto de Getsemani, Jesús dice a sus discípulos; “Mi alma está hondamente contristada hasta la muerte”. Pues, sabia que su sangre seria derramada a favor de muchos para perdón de pecados, asunto que entristeció profundamente a su alma y que le provoco que cayese sobre su rostro, orando y diciendo; “Padre mió, si es posible, pase de mi esta copa. Sin embargo, no como yo quiero, sino como tu quieres”. Aquí es donde se observa con mayor fuerza y empuje el amor compasivo de Jesús, al referirse directamente al Padre y llamándole “mió”, -asunto que denota mucho cariño-, al mismo tiempo que manifiesta alta aflicción, depone su voluntad y pide que se apure la “Copa del Dolor”, llegando al extremo del sufrimiento y pena, del estado desgraciado en que se encontraba la humanidad desdichada y de fortuna adversa, asunto que el decide por misericordia consumir con su propia agonía.
Y por segunda vez oró, diciendo; “Padre mió, si no es posible que esta pase sin que la beba, efectúese tu voluntad”. Aquí esta poniendo nuevamente de manifiesto su valor y misericordia, ya que aun que no se pueda ejecutar de otra forma que no sea absorbiendo o consumiendo él mismo esta “Copa del Dolor”, o que se traslade a otra situación y lugar, entonces invoca la voluntad del Padre, con un cúmplase o que se haga efectiva.
Valiente voto de Misericordia y admirable valor para seguir, por todo aquel que los votos de un iluminado quiera tomar, primero observe y realice la gloriosa senda de liberación, mediante la misericordia que Jesús nos lego, y luego los tome. Ya que esto le dará el empuje de amor compasivo necesario que ha de tener, para dejar a los demás en la otra orilla de la salvación.
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LA DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA
Es la práctica piadosa no obligada de todo aquel que quiera tomar los votos de misericordia y así vivir dedicado con fervor a obras de piedad y servicio al prójimo.
Tendrá que desenvolver el Amor Cristico, y la virtud que inspira por amor a La Practica de la Presencia de Dios, tierna devoción a las cosas, bondad al prójimo y tener actos de amor y compasión.
No se ha de olvidar jamás que la Misericordia divina realmente sabe perdonar, incluso las trasgresiones a los Siete Principios Universales más graves, pero al hacerlo impulsa a quien los trasgrede a sentir un dolor sobrenatural, no meramente psicológico, de sus propias faltas a la ley, de forma que, siempre con la ayuda de la gracia divina, hagan un firme propósito de no volver a transgredir voluntariamente estos Principios.
La Misericordia divina nos mueve sentir verdaderamente pesar de haber hecho algo, impulsándonos a realizar la acción y el efecto de convertirse en un Cristo Desenvuelto, vivir de acuerdo a Los Siete Principios Universales, La Ley de Mentalismo, desenvolviendo los Siete Aspectos de Dios y los Siete Rayos, practicando la Ley del Perdón y la Llama Violeta.
Así que se ha de convertir y vivir con devoción iluminada, como aquel hijo joven del padre que dándole su parte de la hacienda, para que tenga su medio de vida y que vivió una vida disoluta, perdiéndolo todo, dice;
“Me levantaré y haré el viaje a donde mi padre, y le diré: Padre he pecado contra el cielo y contra ti”.
Entonces la Misericordia divina, vendrá de los mismos cielos con voz suave que le dirá en señal de Amor compasivo;
“Hijo tu siempre has estado conmigo, y todas las cosas que son mías son tuyas”.
De esta forma cualquiera que quiera vivir en votos de misericordia se ha de atener a todo lo anteriormente dicho, teniendo siempre en cuenta que se ha de bajar hasta lo más bajo y subir a lo más encumbrado, llevándole al necesitado y a todos los demás, el amor compasivo de Dios, para que les resuenen en sus corazones como repercusión estas palabras, para que nadie se olvide que La Misericordia Divina, siempre esta presta al ruego y a la imploración de la humanidad;
“Pero teníamos que gozar y tener regocijo, porque este hermano tuyo estaba muerto y llego a vivir, y estaba perdido y fue hallado”.
Jamás se ha de olvidar que la misericordia de Dios es para todos, sin ninguna distinción y no es exclusiva de nadie, solo de Dios.
Se ha de vivir como un Cristo desenvuelto, caminando sobre las aguas tormentosas, apaciguando con su poderosa misericordia, sobre todo cuando las olas de tormentos pongan en aprieto a los débiles y tengan viento en contra debido a su temor. El Cristo en la noche más oscura viene al auxilio, siempre en vigilia, siempre dispuesto, caminando sobre el mar embravecido de las circunstancias negativas, aun cuando los necesitados lo vean como un espectro a causa de su temor, entonces el que en voto de misericordia vive, dirá igual que Jesús a sus prójimos en necesidad:
“Cobren ánimo, soy yo, no tengan temor”
Porque estas son palabras de confianza que cualquiera reconoce, es el “Amor Cristico” que viene como Cristo Confortador, cuando las condiciones no son las mejores y que al necesitado de compasión le han de servir de rescate, tal como el Amado Maestro Jesús nos enseñara a hacer diciendo; “¡Ven!” para que cualquiera aprenda a caminar por si mismo, este es un “ven” de poder y seguridad, para todo aquel que carezca de Conciencia Cristica y se baje del estado de pánico con el que vive, para que nunca más ponga su atención en ninguna tempestad o viento, que por muy fuerte que parezca, sepa que no es real.
El que vive en votos de misericordia, a de asistir al que se hunde en sus problemas a causa del temor y la falta de confianza en su Cristo y cuando se le pida por clamor auxilio, inmediatamente al igual que Jesús a de extender sus manos para asir y decir como el Maestro a fin de adelantar al que sufre;
“Hombre de poca fe, ¿por qué cediste a la duda?”
De esta forma la misericordia divina obra en un servidor, para que auxilie y saque a todos del sufrimiento, instando a que suban a su propia barca que es su Santo Cristo Propio, que apacigua toda tempestad de viento.
Todas estas cosas hay que realizarlas en nombre de nuestro Santo Cristo Propio, a fin de cumplir con el mandato de Jesús, al decir; “Para que demuestren ser hijos de su Padre que está en los cielos”. Hay que hacer la voluntad divina, mediantes actos de sobrada inteligencia en cuanto al obrar con los que sufren y sin estar sujetos al prejuicio y separatividad, porque así como es el Padre, así es el hijo.
La prudencia, el silencio y el anonimato deberán ser vuestra guía en la misericordia, y para esto ha de cuidarse de llevar a cabo lo que dijo el Maestro Jesús al respecto;
“Por eso, cuando andes haciendo dadivas de misericordia, no toques trompeta delante de ti, así como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que los hombres lo glorifiquen”.
Que ha de tener extremo cuidado el discípulo que en misericordia quiera andar, que no publicite y pregone su servicio y supuesto amor compasivo, para no ser visto como trompetero de falso aliento, ese que finge las cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente tiene y que expresa en su agria melodía, con afán de prioridad de lugar ante los demás, solo para hacerse a si mismo glorioso por sus actos que no tienen tributo y por carecer de sostenimiento sincero y que corresponden a la falsedad del mundo.
Entonces, ¿como a de actuar el que quiera los votos de misericordia tomar? La respuesta la tiene Jesús al decirnos:
“Más tú, cuando hagas dadiva de misericordia, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tus dadivas de misericordia, sean en secreto; entonces tu Padre que mira en secreto te lo pagará”.
La misericordia es virtud que se da gratuitamente, por lo que no se puede actuar de acuerdo a los intereses del “yo personal”, el que muchas veces no obra con rectitud y tiene dobleces, más bien es importante actuar en Divina Conciencia Cristica, la que es recta y no se tuerce a un lado ni a otro en su proceder, la que se logra al vivir en la practica de los votos de silencio, para que así los intereses personales no escuchen los asuntos del Cristo. Esta es la única forma de proceder al dar gratuitamente y la manera en que tu Toda Poderosa Presencia de Dios “Yo Soy”, puede verte y recompensarte.
Porque la Misericordia Divina es tan grande que a todos alcanza, por eso el Salmista dice;
“Dios es para nosotros refugio y fuerza, una ayuda que puede hallarse prontamente durante angustias”.
Que Dios es asilo, lleno de vigor y capacidad para mover o rescatar a cualquiera de su sufrimiento, cuando quiera que se lo invoque y su misericordia viene al momento oportuno, liberando del sufrimiento y con tiempo de sobra.
Por eso Jesús misericordioso dice;
“Vayan continuamente a las ovejas perdidas”
En este mandato queda manifiesto el propósito de un Cristo desenvuelto, en cuanto al Amor Cristico y a la misericordia con la que debe actuar, y éste debe tener constancia y perseverancia, sobre todo con aquellos miembros de La Gran familia de Dios Todo Misericordioso, que difieren desfavorablemente de los demás miembros y que son sin provecho, que no tiene moral y destino determinado.
Esta Misericordia Divina hay que llevarla a todos dice Jesús, pero lo más importante que al ir ha dar estas obras de amor compasivo El, dice;
“Al ir, prediquen, diciendo: el reino de los cielos se ha acercado”.
Que al actuar con misericordia se debe hacer patente y claro que ese estado de Conciencia Cristico, esta a menor distancia de si mismo al que cualquiera puede acceder a la hora o tiempo que lo desee, porque esta ahí, justo en medio del pecho esperando para ser desenvuelto y que es el Santo Cristo Propio. Por eso Jesús continúa instándonos a la misericordia al decir;
“Curen enfermos, levanten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios”.
Ahora bien en cuanto estés listo, procede con viento norte y con aquel sentimiento corporal propio de un discípulo de la Luz, con el que se perciben sensaciones de contacto con los demás y tomes los votos de misericordia para que reguéis la Tierra en donde moras con la Santa Enseñanza, la mayor de todas las misericordias que Dios tiene para con sus hijos, que los ha de liberar para siempre de la Rueda de la Vida.
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